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La aceptación corporal

 No se trata de amar tu cuerpo e intentar creer que es perfecto y precioso 24/7. Se trata de aceptar que tu cuerpo es válido en todas sus formas y cambios. No, no tienes que ver belleza en todas las partes de tu cuerpo, ni tienes que creer que tu celulitis son olas del mar o marcas de guerra. Están, y ya está. No todos los días será fácil sentirte bien en tu propio cuerpo. Ni todos los días te gustará verte en el espejo, ni te sentirás bien con esa ropa que tanto te gusta, y todo esto es normal. Tener gemelos grandes y musculosos está bien, pero no tenerlos también está bien. Es agotador como mujeres que nos hayan hecho creer por mucho tiempo que teníamos que odiar nuestro cuerpo para cambiarlo. Aunque ahora lo que nos venden es que nos tenemos que amar al 100%. Tu cuerpo no es lo mejor de ti ni lo que te define. Ni representa lo que te amas, o lo que te cuidas, ni es lo que recordará la gente. Porque cuando ya no estés nadie dirá "esa chica era genial porque usaba una talla 36 de...

"¿Sólo vas a comer eso?"

 ¿Cuál es la función de esta pregunta? Puede parecernos que la intencionalidad de esta pregunta es de preocupación de la otra persona hacia nosotros y nuestra salud y puede que en muchos casos lo sea, pero también en muchos casos su funcionalidad es la reducción del malestar, y su efecto será distinto en el emisor y receptor.  En el emisor, este puede pensar que su plato de comida es más grande/yo estoy comiendo más, y si ve que la otra persona come menos que él, puede generar culpa y malestar, por lo que pregunta. Otras veces puede ser una pregunta pasivo-agresiva emitiendo un juicio negativo, es decir, autoconvencerse de que la otra persona está comiendo demasiado poco y que lo que está haciendo está mal o para que el otro coma más, para evitar la culpa o seguir comiendo sin sentirse culpable.  En el receptor, es diferente. "¿Sólo vas a comer eso?" puede parecer un "has comido poco". Un "estoy haciéndolo bien, estoy controlando" puede verse como un refue...

"Me muevo, como poco y no me canso nunca".

 Parece magia: comes con rigidez, incluso a la par que incrementas tus sesiones de cardio, entrenamiento, paseos... Y claro: eso en cuanto a actividad física planeada, pero resulta que te mueves un montón en tu día a día. Pasear a tu mascota, comprar al súper, ir andando a todas partes... es algo que te impones a diario. Y siempre tienes un montón de energía, ¿verdad? Pues no. Es falso. Un cuerpo agotado y con carencias nutricionales no funciona bien. Si aparentemente toleras bien las restricciones alimentarias y el desgaste de movimiento excesivo es gracias a vivir en un estado nervioso casi permanente. El cuerpo abrumado por estrés mantiene determinadas hormonas en niveles más altos de los normal/saludable: cortisol, adrenalina... Eso hace que pueda funciona a altas revoluciones por pura inercia. Como la gacela que lleva horas corriendo sin pararse a descansar o comer porque la está apresando el león. Aunque en un TCA la amenaza no sea real, el cerebro no lo sabe. No puede detect...